El significado de la Paz y la No Violencia en el momento actual. La Marcha Mundial.

12 de noviembre de 2009


Discurso completo de Silo ante la Décima Cumbre de los Premios Nóbeles de la Paz, realizada el 11 de Noviembre de 2009 en Berlín, Alemania. Luego de la bienvenida de Mairead Corrigan Maguire, pacifista irlandesa y Premio Nobel de la Paz, Silo habló en su calidad de fundador del Humanismo Universalista e inspirador de la Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia.

Pressenza Berlín, 2009-11-11

Una marcha recorre el mundo. Es la Marcha por la Paz y la No Violencia.

Sobre esto hablaré brevemente ante el presente foro en mi carácter de fundador del Humanismo Universalista e inspirador de la mencionada Marcha. Ésta, a su vez, va dinamizando variadas iniciativas y actividades, como el recorrido simbólico de un equipo de entusiastas que se desplazará durante tres meses a través de varios países, habiendo comenzando el 2 de Octubre próximo pasado en Wellington, Nueva Zelanda para terminar el 2 de Enero de 2010 al pie del monte Aconcagua en Punta de Vacas, entre Argentina y Chile.

La Marcha fue lanzada durante el Simposio del Centro Mundial de Estudios Humanistas, en el Parque de Estudio y Reflexión de Punta de Vacas el 15 de Noviembre de 2008 es decir, hace un año, con la clara intención de crear conciencia ante la peligrosa situación mundial que atravesamos, marcada por la elevada probabilidad de conflicto nuclear, por el armamentismo y por la violenta ocupación militar de territorios.

Esta propuesta de movilización social, es impulsada por el Movimiento Humanista y sus organismos. En pocos meses, La Marcha Mundial ha suscitado la adhesión de miles de personas; de agrupaciones pacifistas y no violentas; de diversas instituciones que trabajan a favor de los Derechos Humanos; de personalidades del mundo de la ciencia, de la cultura y de la política, sensibles a la urgencia del momento. También ha inspirado una enorme cantidad de iniciativas en más de cien países, configurando un fenómeno de diversidad cultural en veloz crecimiento. En este orden de ideas, debo comunicar que al equipo base inicial se ha agregado otro que está recorriendo varios países de Oriente Medio y un tercero que lo está haciendo en Centroamérica...

Bien sabemos que la situación actual es crítica en todas las latitudes y está caracterizada por la pobreza de vastas regiones, por el enfrentamiento entre culturas y por la violencia y la discriminación que contaminan la vida cotidiana de amplios sectores de la población. Al día de hoy existen conflictos armados en numerosos puntos y simultáneamente una profunda crisis del sistema financiero internacional. A todo esto se suma la creciente amenaza nuclear que es, en definitiva, la máxima urgencia del momento actual. Esta es una situación de suma complejidad. A los intereses irresponsables de las potencias nucleares y a la locura de grupos violentos con posible acceso a material nuclear de reducidas dimensiones, debemos agregar el riesgo de accidente que pudiera detonar un conflicto devastador.

Todo lo anterior no es una suma de crisis particulares, sino el cuadro que evidencia el fracaso global de un sistema cuya metodología de acción es la violencia y cuyo valor central es el dinero.

Para evitar la catástrofe atómica que parece amenazar el mundo del futuro más o menos inmediato, debemos trabajar hoy mismo superando la violencia social y personal al tiempo que exigimos:

  1. El desarme nuclear mundial;
  2. el retiro inmediato de las tropas invasoras de los territorios ocupados;
  3. la reducción progresiva y proporcional de los armamentos de destrucción masiva;
  4. la firma de tratados de no agresión entre países y
  5. la renuncia de los gobiernos a utilizar las guerras como medio para resolver conflictos.
Lo urgente es crear conciencia por la Paz y el desarme. Pero también es necesario despertar la conciencia de la No Violencia Activa que nos permita rechazar no sólo la violencia física, sino también toda forma de violencia económica, racial, psicológica, religiosa y de género. Desde luego, aspiramos a que esta nueva sensibilidad pueda instalarse y conmover las estructuras sociales, abriendo el camino para la futura Nación Humana Universal.

La Marcha Mundial hace un llamamiento a todas las personas a sumar esfuerzos y tomar en sus manos la responsabilidad de cambiar nuestro mundo, superando la violencia personal y apoyando en su ámbito más próximo, el crecimiento de esta influencia positiva.

En todo este tiempo, en muchas ciudades y pueblos, se están realizando marchas, festivales, foros, conferencias y otros eventos para crear conciencia de la urgencia de la Paz y la No Violencia. Y en todo el mundo las campañas de adhesión a la Marcha multiplican esta señal más allá de lo hasta ahora imaginado.

Por primera vez en la historia un evento de esta magnitud se pone en marcha por iniciativa de los mismos partícipes. La verdadera fuerza de este impulso nace del acto sencillo de quien por conciencia adhiere a una causa digna y la comparte con otros. Se ha designado por este período de la Marcha y hasta Enero de 2010 - fecha en que se producirá la reestructuración del Movimiento Humanista - a Rafael de la Rubia como representante del organismo humanista “Mundo sin Guerras” y a los portavoces continentales: Michel Ussene, por África; Sudhir Gandotra, por Asia; Giorgio Schultze, por Europa; Tomás Hirsch, por Latinoamérica y Chris Wells, por Norteamérica. A todos ellos se ha dado la misión de recibir de manos de los premios Nobel de la Paz - durante este Summit de Berlín - la “Carta para un mundo sin violencia”, con el compromiso de difundirla en todos los países por donde pase la Marcha Mundial.

Precisamente, es en esta “Carta” en donde se plasman los Principios que pueden ser suscriptos por las personas de buena voluntad en todas las latitudes.

Para no detenerme exhaustivamente, quisiera destacar el principio noveno de la Carta que dice: “Llamamos a las Naciones Unidas y a sus Estados miembros para que tomen en consideración medios y métodos para promover un reconocimiento significativo de las diversidades étnicas, culturales y religiosas en los estados nacionales multi- étnicos. El principio moral de un mundo no violento es: “Trata a los demás como quisieras que los otros te trataran a ti”.

Este principio moral va más allá de toda norma y de toda juridicidad para asentar su dominio en el terreno humano por el registro del reconocimiento común que supera a todo cálculo y a toda especulación.

Este principio, conocido desde antiguo como la “Regla de Oro” de la convivencia, es uno de los trece que se tienen en cuenta en este magnífico documento que es necesario difundir ampliamente.

Por otra parte, no debemos dejar pasar algunos tópicos que hacen a la comprensión de nuestras actividades en el campo de la No Violencia, porque es evidente que la prevención negativa hacia nosotros ha nacido y se ha desarrollado en Sudamérica durante las luchas no violentas sostenidas contra las dictaduras militares.

Es muy claro que la discriminación que sufrimos en diversos campos arranca de la desinformación y la difamación sistemática sufrida durante décadas en nuestros países de origen, como la Argentina y Chile. Las dictaduras y sus órganos de “desinformación” fueron tejiendo su red ya desde la época en que se prohibía, encarcelaba, deportaba y asesinaba a nuestros militantes. Aún hoy y en distintas latitudes, se puede pesquisar la persecución que sufrimos no solamente a manos de los fascistas sino también a manos de algunos sectores “bienpensantes”. Y es de observar que a medida que progresan nuestras actividades muchos declamadores de la Paz, rasgan sus vestiduras exigiendo nuestro silencio o apostrofando a todo grupo o individuo que nos mencione públicamente.

Si bien esos dicterios quedan en el pasado hoy se sigue denigrando la acción no violenta argumentando que nada podrá hacerse, más allá de la declamación, frente a los poderes “reales” que deciden las situaciones del mundo. Y, para ejemplificar, veamos algunos casos.

El primero se refiere a las campañas en contra del Servicio Militar efectuadas por los humanistas en Argentina hace pocos años.

En esa época se sostenía que era imposible modificar esa ley de obligatoriedad. Sobre todo, después de haber logrado durante un año de actividad, un millón y medio de firmas que fueron rechazadas sin justificación. Entonces, el Poder Ejecutivo publicitó la inconveniencia del intento que dejaba “en estado de indefensión a la Nación frente a las posibles agresiones de países limítrofes”. Sin embargo, la opinión pública estaba sensibilizada de tal manera que el debate (sin mencionar a los autores del proyecto) salió a la luz mientras los medios informativos se fueron haciendo eco. Y en un momento, la Presidencia de la República firmó el “decreto de anulación del Servicio Militar obligatorio” reemplazándolo por el Servicio Militar optativo. Pero se argumentó, en esa ocasión, que se tomaba tal medida porque un soldado había muerto en un cuartel debido a los malos tratos recibidos. Así las cosas, quedó claro que no fue inútil la larga campaña y movilización de los humanistas porque la arbitraria ley quedó sepultada.

El otro caso, más reciente, se produjo en la República Checa. El llamado “escudo estelar” se estaba proyectando desde 2002 sin que la población en Chequia y en la Unión Europea se enteraran. En Junio de 2006, el Movimiento Humanista se hizo promotor de una alianza de organizaciones de base sociales y políticas, haciendo saber que el 70% de la población estaba en contra. Y se pidió que no se realizara el proyecto dada su peligrosidad al tiempo que se exigía un referéndum. Dos humanistas iniciaron una huelga de hambre y la protesta empezó a contar con el apoyo de organizaciones pacifistas y no violentas. Este tipo de protesta se mantuvo durante un año, involucrándose artistas, académicos, científicos y alcaldes. Finalmente, la protesta se desarrolló también en el Parlamento Europeo. En Marzo de 2009, el gobierno se desplomó por confluencia de diversos factores, pero la protesta popular y la oposición parlamentaria postergaron la ratificación del tratado entre la República Checa y U.S.A. En Septiembre de 2009, Obama renunció al proyecto del escudo estelar en Chequia y Polonia.

Debemos considerar ahora dos temas todavía no comprendidos en su alcance social.

Como todos hemos captado se ha instalado en nuestras sociedades la temática ecológica y la defensa medioambiental. Aunque algunos gobiernos y ciertos sectores interesados nieguen el peligro que entraña la desatención al ecosistema, todos se están viendo obligados a tomar medidas progresivas por la presión de las poblaciones cada día más preocupadas por el deterioro de nuestra casa común. Hasta nuestros niños son cada día más sensibles a los peligros del caso. En los centros de enseñanza más elementales y a través de los medios informativos, se pone cuidado en el tema de la prevención del deterioro y nadie puede escapar a estas preocupaciones.

Pero en cuanto a la preocupación por el tema de la violencia llevamos un notable retraso. Quiero decir que no está instalada todavía a nivel general y global la defensa de la vida humana y de los más elementales derechos humanos. Aún se hace apología de la violencia cuando se trata de argumentar la defensa y aún la “defensa preventiva” contra posibles agresiones. Y no parece experimentarse horror por la destrucción masiva de poblaciones indefensas. Únicamente cuando la violencia nos roza en nuestra vida civil a través de hechos delictivos de sangre nos alarmamos, pero no dejamos de glorificar los malos ejemplos que envenenan a nuestras sociedades y a los niños ya desde la más tierna infancia.

Es claro que aún no está instalada la idea ni la sensibilidad capaz de provocar un repudio profundo y un asco moral que nos aleje de las monstruosidades de la violencia en sus diferentes rangos.

Por nuestra parte, haremos todo los esfuerzos necesarios para instalar en el medio social la vigencia de los temas de la Paz y la No Violencia y es claro que el tiempo llegará para que se susciten reacciones individuales y también masivas. Ese será el momento de un cambio radical en nuestro mundo.

Para terminar con mi breve intervención quisiera retomar la “Carta para un mundo sin violencia” propuesta por los Premios Nobel de la Paz y Organizaciones Nobel por la Paz, con el objetivo de impulsar sus propuestas a lo largo de esta Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia. Estaremos muy honrados al compartir sus principios en las acciones concretas del quehacer social que con seguridad nos encaminarán hacia ese nuevo mundo que hemos mencionado.

Nada más, muchas gracias.



Biografía de Silo


Silo, Mario Rodríguez, hispano-argentino, fundador del humanismo universalista, es el inspirador de la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia. Desde 1969, Silo ha denunciado públicamente, participando en encuentros, conferencias, seminarios y actos públicos, la situación de violencia creciente en el mundo y la necesidad de la no-violencia activa.

Su pensamiento está plasmado en numerosos escritos – prosa poética, psicología descriptiva, cuentos, cartas, discusiones historiológicas, estudios sobre los mitos – que enfrentan los múltiples aspectos de la vida humana y del proceso de la humanidad, cercano a un giro sin precedentes.

Le ha sido otorgada la distinción Honoris Causa de la Academia de Ciencias de Rusia.

De su pensamiento y de su enseñanza ha tomado vida el Movimiento Humanista, que a través de numerosas organizaciones de base social en todo el mundo, ha implementado en la militancia en el campo social, cultural y político, la metodología de la no-violencia activa.

Desde el sitio http://www.silo.net se pueden descargar libremente todas sus obras.

Juramento de la Marcha Mundial para Proteger Nuestro Niños

Tere Marichal, nuestra Maria Chuzema,estará presentando Cuentos de la Paz. Una serie de cuentos de diversas culturas donde se desarrollan situaciones relacionadas con la Paz, todo teatralizado con objetos, títeres y máscaras.

El próximo 15 de noviembre se estará entregando a las familias que visiten el Museo de la UPR ese domingo el Juramento de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia para Proteger a Nuestros Niños. María Chuzema estará realizando una serie de dibujos que expliquen cada uno de los puntos que están descritos en el Juramento. Lo estará presentando en su teatro Kamishibai.

Xenofobia

8 de noviembre de 2009

Ante las Políticas Gubernamentales de Violencia Luchemos Por una Paz con Justicia y Democracia

13 de octubre de 2009

13 de octubre de 2009

La Cátedra UNESCO de Educación para la Paz es un proyecto interfacultativo e interdisciplinario del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico que tiene como objetivo principal aportar a la construcción de una cultura de paz. Como proyecto universitario, nos expresamos sobre la situación del país en estos momentos cruciales de crisis económica y social.

Entendemos que las políticas gubernamentales actuales caracterizadas por despidos masivos a empleados gubernamentales, desarticulación de los organismos culturales, desalojos forzosos de comunidades, desarrollismo desmedido que favorece a un pequeño sector económico y pone en peligro los recursos naturales del país, y el uso de amenazas, insultos y fuerza policíaca desmedida contra grupos opositores:

  • Constituyen violencia institucional que atenta contra la democracia y la seguridad humana en Puerto Rico.
  • Son ejemplo de violencia en la acción y la palabra que aterrorizan, intimidan y despersonalizan a amplios sectores de la población, conduciendo a la inseguridad ciudadana.
  • Constituyen formas de violencia psicológica que conducen al desasosiego y a la desesperanza, que a su vez son “caldo de cultivo” para la violencia.
  • Arremeten contra los sectores más vulnerables de nuestra población – mujeres jefas de familia, jóvenes, niños y niñas con necesidades especiales, ancianos, enfermos — privándole de servicios y ayudas esenciales para su bienestar.
  • Son desconocedoras y contrarias a los derechos humanos fundamentales al trabajo, la salud, la educación, la vivienda, la libre expresión y la asamblea ciudadana.
  • Impactan negativamente nuestra educación superior, al desarticular al Consejo de Educación Superior, afectar el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico y forzar el cierre de la Universidad para desmovilizar y acallar las voces y propuestas disidentes de la comunidad universitaria.
  • Fomentan una cultura de violencia y nos alejan de la cultura de paz integral con justicia y democracia por la que deberíamos abogar en este Siglo XXI.

Por consiguiente, inspirados y guiados por el movimiento de acción civil noviolenta por la desmilitarización, los derechos humanos y la paz en Vieques, exhortamos a la sociedad civil a …

  • Superar el ciclo de violencias y contraviolencias que enfrentamos, aportando estrategias, actividades y reclamos de acción noviolenta como ejemplo de que otro Puerto Rico es posible.
  • Continuar el trabajo a favor de una paz integral, aquella que garantice el derecho a la salud, vivienda, educación, alimentación, trabajo, recreación y cultura, permitiendo el acceso equitativo a los bienes materiales y sociales del país.
  • Generar, particularmente desde los espacios educativos y universitarios, alternativas económicas, ambientales, culturales y de participación ciudadana que provean posibilidades alternas de esperanza para la construcción de un país con mayor justicia, democracia y seguridad humana.
  • Unirse al reclamo de la Coalición Todo Puerto Rico por Puerto Rico por un mejor país con espacio y participación para todos los sectores que lo componemos.
  • Ser parte de la Asamblea de Pueblo y del Paro Nacional convocado para el 15 de octubre, en repudio a estas políticas gubernamentales de violencia y en apoyo a una paz con justicia y democracia.

Barack Obama: Premio Nobel de la Paz, un comentario

Argumentar si una persona mereció o no un premio después de habérselo conferido es tan académico como argüir que no todos los astros que vemos brillar en el firmamento están actualmente ahí.

Es por eso que lo propio sería conjeturar sobre las implicaciones de dicha distinción a la luz de los acontecimientos actuales.

Me parece que nunca antes la paz ha sido un tema de tanta relevancia como lo es hoy y es por eso que, lejos de entrar en los méritos de Obama para merecer el Premio Nobel de la Paz, lo que procede es preguntarnos:

¿Qué deberá, o qué tendría que hacer él para justificarlo?

El terrorismo, tanto el de afuera como el de fabricación casera, ha convertido nuestro espacio habitacional en un barril de pólvora. Expresión ésta algo vieja e imprecisa, porque lo correcto sería decir en un arsenal de bombas y dispositivos nucleares.

En el Medio-Este no se sabe cuál es el verdadero rostro del terrorismo porque cada bando reclama para sí el derecho único de la verdad. Aunque a decir verdad, nadie tiene derecho a involucrarse en los asuntos internos de ningún país soberano, de la misma manera que a nadie le asiste el derecho a sacrificar vidas humanas en aras de una verdad.

Es por esas marcadas diferencias de intereses económicos y cultura que al que acá llamamos terrorista allá los denominan patriotas y a los que allá llaman “perro capitalista”, que guarda iguales connotaciones que terroristas, y algo más, acá convertimos en senadores, secretarios de defensa, directores de la CIA y hasta presidentes.

No es el acto, sino la causa lo define al héroe y la óptica desde donde se le mire.

Mi madre, que era muy particular en sus cosas, solía decir: “Esté salao o esté sabrío yo me lo espeto, pero en asuntos de marido y mujer yo no me meto”.

“Sabia virtud, la de mi madre, de conocer el tiempo”.

Quizá la paz es un concepto abstracto, indefinido e indefinible, por lo que quizá sea necesario tranzar por algo menos abarcador, como podría ser la tranquilidad, el sosiego, el reposo. El diálogo.

Mientras el mundo convulsiona y la paz se convierte en botín de guerra, el universo también convulsiona a consecuencia de esa tendencia nuestra hacia el conflicto.

Deforestamos el planeta, lo desangramos. Contaminamos el aire y el agua y abrimos una brecha en la atmósfera para precipitar su devastación. De todas las especies que lo habitan, nosotros somos los únicos responsables por su destrucción.

Nuestra especial tendencia a la violencia ha convertido al planeta en un campo de batalla. En una tierra de nadie donde la ley del más fuerte y poderoso es la Ley.

Toda esa realidad que a grandes rasgos hemos trazado nos lleva a la pregunta inicial: ¿Qué deberá o tendría que hacer Barack Obama para justificar ese Premio Nobel de la Paz que se le confirió?

Si bien no es justo pretender encontrar los cuernos del diablo en los Estados Unidos, lo mismo no puede decirse de su candela.

La violencia en USA se ha convertido en parte de nuestro cotidiano vivir. La vemos en cada largometraje que se proyecta, tanto en los teatros como en la pantalla chica. Está en los comerciales, en los programas de entretenimiento familiar, en los sketches de comedia, los muñequitos que nuestros niños presencian una y otra vez. En las escuelas y los centros de trabajo, en las calles, en el gobierno y en nuestras instituciones religiosas. Hemos desarrollado una actitud patológica hacia la violencia al punto de considerarla como un rasgo inherente de nuestra personalidad individual y colectiva.

No existe un lugar en el planeta donde se glorifique más la violencia que en los Estados Unidos de América. Una violencia sin motivo. Sin causa y sin razón. Una violencia sin nombre.

Esa misma violencia que acá nos consume ha generado, y continúa generando, mucha violencia en el mundo.

En Cuba, esa violencia de la que hablamos, voló el acorazado Maine, matando a un número de tripulantes, todos ellos estadounidense, y antes de Cuba, en Nuevo México: “Remember the Alamo”.

En la República Dominicana impuso a un Rafael Leonidas Trujillo, en Cuba a Batista, en Nicaragua a Somoza, en Panamá a Noriega, en Chile a Pinochet y donde quiera que miremos hemos de ver el tridente inflamado con el fuego que en USA arde sin control por doquier.

La prensa estadounidense, portavoz de los grandes intereses multinacionales que no reconocen principios de humanidad ni le hacen coro al patriotismo, ha sido, desde tiempos inmemoriales, la encargada de crear las condiciones psicológicas (condiciones subjetivas, como les llaman los economistas) para justificar la violencia. Para legitimarla.

Así fuimos testigos de cómo la cadena de periódicos de la familia Hearst, encabezaba cada uno de sus rotativos con la frase inflamatoria REMEMBER THE MAINE, para manipular la opinión popular y precipitar el conflicto iberoamericano.

Hoy la carrera armamentista, que décadas en el pasado se circunscribía a la Unión Soviética, Estados Unidos y en un grado mucho menor, China, se ha versificado de manera alarmante.

Se sabe que otras naciones (Reino Unido de Gran Bretaña, Irlanda del Norte, República Francesa, India, Pakistán y Corea del Norte) están en posesión de armas nucleares (hay razones para suponer que Israel también la tiene) y otras muchas poseen la técnica para fabricarlas y el dinero y las conexiones para adquirirlas.

Eso constituye un serio peligro para la humanidad porque cinco de esas poderosas armas, colocadas de manera estratégica, son suficientes para destruir toda forma de vida bajo su atmósfera.

En gran medida, la historia está ahí para corroborarlo, el gobierno norteamericano ha contribuido a que eso sea así. Recordemos, para no entrar en un fatigoso desglose de hechos irrefutables, al célebre Oliver North y su participación en el sonado caso de venta de armamentos, información y trafico de drogas, conocido en ingles como “The Iran-Contra Scandal”.

Aún no cumple un año en su mandato y a Barak Obama se le confiere el Premio Nobel de la Paz, quizá no tanto por sus méritos personales en la consecución de tan prístino ideal, como por las grandes y esperanzadoras posibilidades que se le vislumbran para alcanzarlo. O por lo menos, para dar pasos importantes que nos pongan en camino de lograrlo.

De acuerdo a los estatutos federales del gobierno norteamericano Barack Obama no puede ejercer el cargo de presidente más allá de dos términos, si es que recibe el favor de sus compatriotas en las urnas, por lo que sería insensato esperar que en ocho años pueda un hombre y un gobierno transformar lo que costó tanto tiempo edificar: la cultura de violencia que hoy mina al pueblo que preside.

La pregunta que arriba esbozamos no compete a nosotros contestar, pero nos reservamos el derecho a que se nos conteste y nos comprometemos, al menos así lo veo yo, a ser partícipes de ese esfuerzo por buscar esos puntos de encuentro donde pueda expresarse a sus anchas la palabra conciliatoria. Para que prevalezca el diálogo sobre la intolerancia.

© Josué Santiago de la Cruz

Tomado de Encuentro... Al Sur / Ediciones Abeyno

Mayor Círculo de la Paz Jamás Formado

10 de octubre de 2009

Un regalo de los niños de Filipinas al Mundo. El circulo de la paz más grande que jamás se halla formado, 12,000 niños filipinos lograron tal hazaña. Algo digno de emular en cada país.


Ser Activista de la Paz es ...

7 de octubre de 2009

por Luis A. Rodríguez Ortíz
Escuela Rosalinda G. Martínez
Comunidad Ameila, Guaynabo


Ser activista de la Paz significa considerar que otro mundo es posible, que uniendo voluntades podemos disuadir al miedo y al terror de la guerra, que unas manos levantadas pueden festejar más que un alma postrada enla deseperanza, significa abandona ...r nuestra posición torpe de pasivistas de la muerte, este 2 de octubre los humanistas nos pondremos a marchar con el espíritu libre de M. Gandhi a buscar la sal para el mundo, cuando nuestros compañeros en las universidades retornen de la guerra, a ocupar los puestos que les pertenecen; porque nuestros dirigentes por fin entendieron que sus vidas son indispensables para reconstruir la historia.